¿Qué factores afectan a la durabilidad del hormigón?

El hormigón es uno de los materiales más utilizados en la construcción industrial. De hecho, la mayoría de las naves industriales y edificios logísticos actuales están construidos con este material.

Por eso, es importante tener en cuenta los diversos factores que pueden afectar a la durabilidad del hormigón, para conseguir que las estructuras sean duraderas y resistentes a la acción de los diferentes agentes externos.

En este artículo, desde EIGO te contamos cuáles son los principales factores que afectan a la durabilidad del hormigón.

¿Qué entendemos por durabilidad del hormigón?

La durabilidad del hormigón hace referencia a la capacidad del material para soportar diversas cargas (cargas dinámicas, cargas estáticas, cargas vivas, cargas sísmicas, cargas de viento, etc.) y hacer frente a los factores externos a los que puede verse expuesto el edificio al estar al aire libre.

Antes de comenzar una obra, deben estudiarse los diferentes agentes que podrían afectar a la estructura para tenerlos en cuenta a la hora de elaborar el hormigón. Asimismo, la resistencia del hormigón da una indicación general de la calidad del mismo, ya que está directamente relacionada con el rendimiento de la estructura durante toda su vida útil.

Factores que afectan a la durabilidad del hormigón

Como hemos mencionado anteriormente, la durabilidad del hormigón puede verse afectada tanto por factores internos (relativos al proceso de fabricación) como por factores externos. A continuación, enumeramos algunos de los más destacables.

Relación agua/cemento

La relación entre el peso de agua y el peso de cemento en la mezcla, denominada relación agua/cemento, es uno de los factores más importantes que influyen en la durabilidad del hormigón. Cuanto menor sea la relación agua/cemento, mayor será la resistencia del hormigón.

Por lo general, se utiliza una relación agua/cemento de entre 0,45 y 0,60. Con un exceso de agua, las partículas de cemento no tienen capacidad de absorber el agua suficiente, provocando espacios vacíos en el hormigón. En contraposición, si se utiliza demasiado cemento las partículas no dispondrán del agua suficiente y el material no será lo suficientemente aglomerante.

Compactación del hormigón

La compactación del hormigón aumenta la densidad del mismo, porque es el proceso en el que se eliminan los vacíos de aire y el exceso de agua del hormigón recién colocado, lo que hace que sea más compacto.

La presencia de vacíos de aire en el hormigón reduce en gran medida su resistencia. Se calcula que un 5% de vacíos de aire en el hormigón puede reducir su resistencia entre un 20 y un 30%. Por ello, el hormigón totalmente compactado tendrá una mayor resistencia que aquel que ha sido insuficientemente compactado.

Curado del hormigón

El curado del hormigón hace referencia al proceso por el que se mantiene la humedad del mismo para impedir que el agua añadida a la mezcla se evapore y el material se endurezca. Es un procedimiento esencial para evitar la pérdida de durabilidad, pudiendo provocar la pérdida de hasta un 30% de su resistencia si no se realiza de forma adecuada.

Así, el curado proporciona la humedad y temperatura deseadas tanto en la superficie como en capas más profundas del material una vez se ha colocado. En otras palabras, el curado proporciona suficiente agua al hormigón para completar el proceso de hidratación sin interrupción, lo que es importante para la durabilidad del material.

El periodo de curado depende del tipo de hormigón y, sobre todo, del clima del lugar en el que se sitúa la obra, siendo mayor en ambientes con altas temperaturas, poca humedad y mucho viento. Existen diversos métodos de curado del hormigón, como el de inmersión o el de pulverización y nebulización de cubiertas húmedas, entre otros.

Forma del agregado

Los agregados añadidos al hormigón pueden ser de diferentes formas, en función de los agentes naturales a los que han sido sometidos. Así, los áridos redondeados presentan el problema de la falta de unión entre la pasta de cemento y el árido. Por su parte, los áridos angulares tienen una mejor unión con el cemento, pero contienen una mayor cantidad de huecos.

Exposición a agentes físicos

Además de los diversos factores internos que hemos mencionado, la durabilidad del hormigón también puede verse afectada por agentes externos, entre ellos los agentes físicos, como por ejemplo:

  • Temperatura: A temperaturas muy elevadas, la resistencia del hormigón será menor, ya que con el paso del tiempo el calor puede favorecer el agrietamiento y desconchado del material.
  • Humedad: El cambio en las condiciones de humedad del ambiente puede hacer que el hormigón se expanda y se contraiga, provocando grietas en el mismo.
  • Congelación y descongelación: En climas muy fríos, el hormigón exterior se ve sometido a repetidos ciclos de congelación y descongelación debido a los cambios bruscos de tiempo. Esto produce un deterioro en el hormigón, especialmente cuando el agua se filtra y se hiela, provocando tensiones en el material.

Exposición a agentes químicos

La resistencia que presenta el hormigón ante los ataques químicos viene determinada, principalmente, por su permeabilidad y por las dimensiones y la distribución de los poros.

Las agresiones químicas que afectan al hormigón pueden provenir de dos vías:

  • Ataques de compuestos no solubles.
  • Disolución de los componentes solubles del propio hormigón.

Cuando la relación agua/cemento del hormigón es baja, aumenta la resistencia del compuesto ante este tipo de agresiones químicas.

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