¿Qué es un contrato de obra llave en mano y cuáles son sus ventajas?

Un contrato de obra llave en mano es aquel que confía a una determinada empresa constructora la responsabilidad de todos, o casi todos, los procedimientos relacionados con la construcción del proyecto.

En otras palabras, cuando se firma un contrato de este tipo, se contrata a una empresa para que diseñe la obra y ejecute todo el proyecto, teniendo en cuenta los requisitos y necesidades individuales del cliente. La empresa contratada también se encarga de gestionar todos los documentos legales necesarios para la ejecución de la obra.

De esta forma, la empresa constructora se encargará de solicitar las licencias municipales, hacer todas las peticiones de suministros a los proveedores, contratar el equipamiento industrial, construir la nave, subcontratar a las empresas necesarias, etc. Todo ello a un precio cerrado y en un plazo previamente acordado.

En este artículo, desde EIGO te contamos cuáles son las principales características de un contrato llave en mano y qué ventajas ofrece.

Principios de un contrato llave en mano

Como se desprende de lo expuesto hasta ahora, un contrato de obra llave en mano se basa en dos principios fundamentales:

  • El diseño, la tramitación, la preparación y la ejecución del proyecto son responsabilidad de una empresa concreta.
  • Dicha empresa asume la responsabilidad con el cliente de entregar un trabajo completamente listo en el tiempo acordado y a un precio cerrado, con todos los recursos necesarios para ocuparlo inmediatamente.

Características de un contrato llave en mano

Antes de firmar un proyecto llave en mano, hay una serie de factores característicos de este tipo de contrato que deben tenerse en cuenta, como son:

  • El proyecto implica la firma de un único contrato. La empresa contratada puede realizar cambios en el proyecto, teniendo en cuenta las necesidades del cliente y ajustándose siempre al tiempo y el precio establecidos previamente.
  • El diseño de la obra lo realiza el contratista, que lo desarrolla teniendo en cuenta la comodidad y la economía del cliente, así como las normativas en relación con las necesidades que se plantean para la obra. No obstante, cabe mencionar que en muchas ocasiones algunos detalles del diseño ya están previstos en el contrato.
  • La empresa contratada debe proporcionar un listado de empresas subcontratadas, así como de proveedores con los que va a contar para desarrollar la obra.
  • Los suministros, la construcción y el montaje forman parte de las obligaciones del contratista, no del cliente. Es decir, la tecnología, los procedimientos y la maquinaria, así como otros recursos, son proporcionados por la empresa constructora.

¿Cuáles son las obligaciones de la empresa constructora y del cliente?

Todo contrato llave en mano debe incluir una descripción detallada de las obligaciones tanto del cliente como del contratista. Las principales obligaciones por parte del cliente son las siguientes:

  • Debe permitir que el contratista tenga acceso a los terrenos donde se desarrollará la obra, ya que esto le permitirá tener una mejor visión de conjunto cuando se inicie el proyecto.
  • Debe ayudar al contratista a obtener los permisos y licencias necesarios, para reducir el tiempo y aumentar la eficacia del servicio.
  • Debe pagar el precio fijado en el contrato en el momento indicado y de acuerdo con las condiciones establecidas.

Asimismo, las obligaciones por parte del contratista son:

  • Debe obtener los permisos y licencias necesarios para llevar a cabo la obra.
  • Debe ocuparse del diseño de la construcción, según las necesidades del cliente.
  • Debe realizar las obras y solventar los posibles problemas que pueden generarse a medida que avanza el desarrollo de la promoción.
  • Debe proporcionar al cliente los manuales de funcionamiento y mantenimiento de la construcción.
  • Debe informar al cliente sobre el desarrollo del proyecto a lo largo del mismo.

Ventajas de un contrato llave en mano

Comodidad

Una de las principales ventajas de los contratos llave en mano es la comodidad y tranquilidad que proporcionan. El cliente no debe preocuparse de nada, ya que la gestión completa de la obra corre a cuenta del contratista.

El hecho de tenerlo todo previamente pactado supone una gran ventaja para el cliente, puesto que solo debe limitarse a esperar a recibir las llaves de la obra ya terminada y lista para empezar a funcionar.

Seguridad

Como hemos visto, este tipo de servicio requiere un contrato formal, lo que significa que la empresa constructora debe respetar todas las condiciones y garantías recogidas.

El contratista se compromete a dirigir los trabajos de construcción y garantizar la gestión de las distintas partes que intervienen en la obra. Además, se establece una garantía de entrega a tiempo y un precio acordado previamente.

Del mismo modo, cualquier imprevisto que surja durante la construcción será gestionado por la empresa constructora y no afectará al precio final, de manera que el cliente se expone a un menor riesgo.

Experiencia y apoyo

Este tipo de contrato implica estar acompañado por profesionales de la construcción con experiencia y conocimientos técnicos. De esta forma, el cliente puede contar con su asesoramiento en todos los aspectos de la obra.

En EIGO ofrecemos soluciones llaves en mano para que no tengas que preocuparte de nada, ocupándonos de todas las necesidades que puedan surgir en relación con el proyecto. Ponte en contacto con nosotros y te informaremos sin compromiso.

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