Recomendaciones para reducir los costes de construcción de una obra

Los proyectos de construcción industrial suelen requerir presupuestos elevados, dada la complejidad y envergadura de las obras, por lo que vale la pena encontrar formas de reducir los costes. Por supuesto, dicha reducción de costes siempre debe hacerse sin poner en peligro la calidad de la estructura.

Desde EIGO, en este artículo sugerimos algunas medidas de reducción de costes para la construcción de naves industriales que permiten ajustar el presupuesto al mismo tiempo que garantizan que la calidad de la construcción siga siendo máxima.

1 – Planificar detalladamente el proyecto

En ocasiones, los proyectos de construcción industrial sobrepasan el presupuesto inicial debido a cambios imprevistos una vez iniciada la obra. Estos cambios exigen una revisión que suele ser costosa, por lo que deben evitarse siempre que sea posible.

Lo más adecuado es planificar con sumo detalle cada fase del proyecto antes de su inicio, de manera que se minimicen los contratiempos inesperados. Al analizar el alcance del proyecto durante la fase de planificación, es importante asegurarse de tener en cuenta cada uno de los factores que intervienen, así como sus correspondientes costes y riesgos asociados.

Deben analizarse las condiciones en las que se llevará a cabo la obra, evaluar que los planos se ajusten al uso previsto, revisar las especificaciones del plan y, a veces, comparar el proyecto con otros que se hayan realizado en el pasado. Prevenir y corregir los posibles problemas desde el principio puede suponer una gran diferencia en el coste total del proyecto.

2 – Elaborar un calendario y definir los plazos

Concretar los plazos adecuados para cada una de las fases de la promoción puede ayudar a que la obra se desarrolle sin problemas. Cuando no se tienen en cuenta los plazos o estos no son realistas, es muy probable que se precipiten ciertas tareas, se utilicen métodos inadecuados o se trabaje en balde, lo que puede llevar a una disminución de la calidad del proyecto.

Estudiar el cronograma y asegurarse de contar con los recursos adecuados y seguir los plazos previstos puede ayudar a garantizar que el proyecto se mantiene dentro del presupuesto. Asimismo, establecer plazos para las distintas etapas de la obra ayudará a comprobar si nos estamos ajustando bien al tiempo conforme avanza la misma y será útil para prevenir posibles retrasos.

3 – Llevar a cabo un seguimiento y ajustar cuando sea necesario

A medida que el proyecto avanza, será necesario comprobar cómo evolucionan las distintas partidas de gastos, para identificar aquellas que estén superando los límites establecidos. En determinados casos, al realizar este tipo de evaluaciones pueden detectarse problemas y gastos ineficientes. Así, las áreas que registren un gasto demasiado elevado pueden reevaluarse, con el objetivo de implementar mejoras y aumentar la eficiencia.

También puede ocurrir que al realizar un seguimiento adecuado nos demos cuenta de que hemos asignado el presupuesto de manera inadecuada y que es necesario hacer algún reajuste para optimizar los resultados. Siempre será mejor detectar este tipo de fallos a tiempo para poder corregirlos lo antes posible y conseguir que no afecten demasiado al proyecto final.

4 – Escoger los proveedores adecuados

La elección de los proveedores equivocados puede dar lugar a un aumento de los costes de los materiales y equipos, por lo que merece la pena dedicar tiempo a escoger a los proveedores más apropiados.

Investigar a fondo las distintas opciones puede ayudar a tomar la decisión más rentable, de manera que la obra no se salga del presupuesto establecido. Optar por proveedores nacionales o locales también puede contribuir a reducir los costes de envío y a evitar posibles retrasos.

5 – Considerar cuidadosamente los materiales de construcción

Escoger los materiales de construcción adecuados es, también, de vital importancia y puede repercutir notablemente en los costes del proyecto. Como ya hemos mencionado, la elección de los materiales debe hacerse siempre priorizando la calidad y la seguridad de la obra. No obstante, existen diversos materiales de construcción muy rentables que son, al mismo tiempo, duraderos, versátiles y de excelente calidad.

En los últimos años, el sector de la construcción industrial ha hecho grandes progresos para reducir su huella medioambiental, aplicando estrategias ecológicas que contribuyen al bienestar del planeta pero también ayudan a ajustar el presupuesto. Si se utilizan materiales reciclables y reutilizables, los costes de construcción pueden reducirse al mismo tiempo que aumenta la sostenibilidad del proyecto.

6 – Priorizar la comunicación efectiva

Muchos errores se producen por una simple falta de comunicación. Si la información no fluye adecuadamente de arriba abajo y de abajo a arriba, así como de manera horizontal, las especificaciones para construir la nave industrial pueden no estar claras, dando lugar a fallos que pueden acabar teniendo un alto coste.

Afortunadamente, los errores debidos a la falta de información y sus costes asociados pueden evitarse dando prioridad a la comunicación con todos los trabajadores y partes interesadas.

Escuchar a los empleados, atender sus peticiones, mantener un contacto frecuente con los proveedores y priorizar siempre la comunicación efectiva con los clientes garantizará el éxito del proyecto.

7 – Invertir en la formación de los empleados

Contar con mano de obra cualificada y bien preparada es una de las claves para que la obra se complete en el tiempo establecido y con la calidad requerida. Los empleados son la base de todo proyecto, por lo que hay que cuidarlos, valorarlos y conocerlos, aprovechando los puntos fuertes de cada uno de ellos.

Aunque puede parecer que invertir en la formación del personal es un gasto adicional que puede incrementar el presupuesto, esto no es necesariamente así. Apostar por la formación y la mejora constante de los empleados acabará conduciendo a una reducción de los costes, ya que aumentará la capacitación del personal y, por tanto, disminuirá el número de errores, que en ocasiones pueden ser muy costosos.

8 – Apostar por la prevención y la seguridad

La mejora de la seguridad laboral también puede considerarse un factor que incrementa los costes de una construcción, pero no lo es. La definición de protocolos de prevención de riesgos laborales y la formación en seguridad y salud en el trabajo ayudará a evitar posibles accidentes. Hacer que los lugares de trabajo sean seguros también conseguirá que los trabajadores se sientan más a gusto y mejorará la reputación de nuestra empresa, haciendo que sea un lugar en el que las personas quieran trabajar.

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