Factores clave para ubicar una nave industrial

Escoger el lugar adecuado para situar una nave industrial es uno de los aspectos más importantes para garantizar la viabilidad de la misma. Por eso, la búsqueda de los mejores emplazamientos para ubicar las naves logísticas es una prioridad creciente para las empresas.

A pesar de la creciente dependencia de la tecnología y la automatización, la productividad a menudo pivota sobre la necesidad de tener las existencias ubicadas en un lugar central, versátil y que responda con rapidez a las demandas de los clientes.

Trasladar tu nave industrial a una ubicación más estratégica, o crear una serie de centros regionales, puede ser una buena inversión que permita a tu negocio seguir el ritmo de las cambiantes expectativas de los consumidores y empresas.

En este artículo, desde EIGO te contamos cuáles son algunos de los factores más importantes a la hora de elegir la ubicación perfecta para tu nave industrial.

Proximidad a las redes de transporte

Uno de los aspectos más relevantes a la hora de elegir el lugar donde se emplazará una nave industrial es la cercanía a las principales vías de comunicación. En función del tipo de actividad que desarrolle la empresa en cuestión, no solo será importante que la nave se ubique cerca de las principales carreteras, sino también que esté próxima a puertos marítimos, aeropuertos o redes ferroviarias.

Este factor es especialmente determinante para las naves de almacenamiento y distribución, ya que realizan envíos constantemente debido al auge del comercio por Internet. De hecho, cada vez más empresas que se dedican a las ventas online optan por ubicar sus centros en zonas urbanas, para garantizar que los proveedores puedan satisfacer las exigencias de entrega cada vez más estrictas de los clientes.

Accesibilidad y espacio adecuado

Aunque la nave industrial se construya junto a una autopista importante o una buena red de carreteras locales, es necesario también conocer los patrones del tráfico para garantizar una buena accesibilidad a la misma.

¿La zona se congestiona en las horas punta, haciendo que el trabajo de los camiones sea más lento y aumentando el gasto en combustible? ¿Las vías de acceso tienen un índice alto de accidentes, aumentando los riesgos de seguridad y ocasionando mayores retrasos en las entregas? Analizar estos aspectos, así como la calidad de las carreteras de acceso y la buena conectividad entre las mismas, ayudará a determinar si el emplazamiento resulta adecuado.

También es necesario pensar en las necesidades de espacio en el emplazamiento. Por ejemplo, habrá que determinar cuánto espacio de aparcamiento se necesitará para el personal y los visitantes. Además, el lugar debe ser lo suficientemente amplio para ubicar la nave y flexible para adaptarse a las necesidades concretas de la misma.

Cercanía de los proveedores, clientes y servicios

No solo es importante situar la nave cerca de grandes vías de comunicación, sino que también hay que tener en cuenta la distancia a los principales proveedores, los clientes y otras instalaciones.

Esta puede ser una decisión complicada que requiere el análisis de muchos datos. Por ejemplo, construir una nave de almacenamiento y distribución al lado del centro de fabricación puede parecer lógico, ya que los productos terminados pueden almacenarse con facilidad. Sin embargo, se podría ahorrar una cantidad considerable en costes de transporte si la nave de almacenamiento se traslada a algún lugar más céntrico, o bien si se ubican las existencias en una serie de almacenes más pequeños en lugares estratégicos.

Otro factor a valorar son los servicios de los que dispone la zona. En muchas ocasiones, las naves industriales se ubican en polígonos que ya cuentan con los servicios esenciales para desarrollar su actividad. No obstante, es importante asegurarse y determinar qué servicios básicos vamos a necesitar en función del tipo de actividad que se desarrolle en la nave.

Facilidad para encontrar personal

El personal es el centro de todo negocio, por lo que también debe tenerse en cuenta a la hora de decidir el mejor emplazamiento para una nave. Dado que los trabajadores cada vez valoran más el equilibrio entre el trabajo y la calidad de vida, puede haber aspectos que influyan en la facilidad de contratación.

Por ejemplo, si la nave se encuentra muy alejada de zonas residenciales, puede resultar más complicado encontrar trabajadores que quieran desplazarse diariamente, especialmente si se trata de personal especializado y cualificado. Por eso, es preciso encontrar el punto de equilibrio entre las necesidades de la empresa y las facilidades que se ofrecen a los trabajadores.

Consideraciones financieras

Aunque el factor económico puede ser uno de los que más se valoren inicialmente, no debe ser el único que influya en la decisión final. Desde luego, es importante encontrar un lugar que ofrezca el espacio que necesitas a un precio competitivo, pero debe valorarse junto con otros aspectos.

Los costes de la compra o alquiler de la nave deben sopesarse cuidadosamente con los beneficios que ofrece la ubicación en términos de eficiencia de la cadena de suministro, costes de transporte y capacidad de servicio a los clientes. En definitiva, debe evaluarse si un precio más elevado ofrece ventajas que compensen el mayor gasto.

Normativa municipal

Conocer la normativa municipal que se aplica al emplazamiento donde se situará la nave es otro aspecto imprescindible. Es posible, por ejemplo, que en algunas zonas no se permita el desarrollo de ciertas actividades que puedan tener un impacto negativo en el medio ambiente. O también puede ocurrir que en determinadas regiones existan políticas que fomenten la actividad industrial, ofreciendo subvenciones económicas o garantizando mejores servicios.

Adaptación al entorno

Cualquier emplazamiento tendrá que ser evaluado también en función de su entorno inmediato, en términos de obstáculos para la construcción o probabilidades de obtener los permisos necesarios.

También es importante considerar cómo se integrará una nave industrial en el paisaje existente. El diseño moderno de los almacenes favorece los edificios que son estéticamente agradables y están diseñados para integrarse en su entorno en lugar de constituir una mancha en el paisaje, lo que puede ser incluso un requisito para la aprobación de la planificación.

En definitiva, son muchos los factores que influyen a la hora de elegir el mejor emplazamiento para una nave industrial. La mayor o menor importancia de unos u otros dependerá de las características individuales de cada negocio, por lo que siempre debe hacerse un análisis detallado y personalizado que permita determinar la mejor ubicación en cada caso.

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